Nuestra Señora de la Consolata

Querida Señora nuestra ruega por nosotros.

2º Encuentro de Universitarios y Profesionales

Jesús Camino Verdad y Vida. Sn Juan 14:6---Lideres en la Nueva Evangelización.

Pastoral Universitaria y Profesional

Te invitamos a ser parte de este grupo donde podrás encontrar tu identidad cristiana a través de tus estudios y profesiones, !!Te Esperamos!!.

Pentecostes-Ven Espirítu Santo

Somos el pueblo de Dios, la Iglesia que el dirige, líderes del Evangelio de Cristo.

Señor Jesus

Tu Palabra resuena en Nuestro interior y solo así escuchamos y proclamamos tu grandeza.

jueves, 19 de julio de 2012

DOMINGO 22 DE JULIO DE 2012


Jesús da de comer a mucha gente
Marcos 6, 30-34

"Los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.Pero eran tantos los que iban y venían, que ni tiempo tenían para comer. Entonces Jesús les dijo: «Vengan, vamos a un lugar tranquilo para descansar a solas.» 

Y él y los apóstoles se fueron en una barca a un lugar apartado. Pero la gente que los vio partir adivinó hacia donde iban. Así, la gente de todos los pueblos cercanos se fue a ese lugar, y llegó antes que Jesús y sus discípulos. 

Cuando Jesús bajó de la barca, vio la gran cantidad de gente que se había reunido y les tuvo compasión, porque parecían ovejas sin pastor. Entonces empezó a enseñarles muchas cosas. "



Pistas para la lectura 


Queridos amigos: 


Luego del episodio que compartimos el Domingo pasado, el envío misionero de los Doce, Marcos intercala el relato de la muerte de San Juan Bautista desde el versículo 14 hasta el 29. Dice el texto que los Apóstoles le cuentan al Señor todo lo que han “hecho y enseñado”. Estas dos palabras, estos dos verbos, hacer y enseñar, son muy importantes porque marcan la continuidad de la tarea de los Apóstoles con respecto a la de Jesús. En los primeros capítulos de Marcos se describe a un Jesús, Mesías que revela el Reino con “hechos y palabras”, “haciendo y diciendo”, “liberando del mal y proclamando el Evangelio”. La tarea de los discípulos y la tarea de la Iglesia de Jesús por todos los siglos es la misma: hacer presente el Reino con hechos y palabras. Ni solo hechos ni solo palabras sino palabras que “expliquen” los hechos, hechos que den autoridad a las palabras. Esta es en definitiva la clave de la misión que nos enseña Jesús. 

La tarea de proclamar el Reino con hechos y palabras es intensa, muy intensa a tal punto que 
puede ser agotadora. Es así que el Señor, al ver que no les queda tiempo ni para comer, para hacer lo básico e indispensable para sostener la vida, invita a sus discípulos a descansar. La frase es muy sugestiva: “Vengan, vamos a un lugar tranquilo para descansar a solas”. 

Los discípulos aceptan la invitación del Maestro y se van en la barca a un lugar apartado. Sin 
embargo, la gente, que sigue a Jesús y también a sus discípulos, captan los movimientos y llegan antes que ellos al lugar donde se dirigían. ¿Qué hace Jesús?  Cuando baja de la barca ve a la multitud con ojos de profunda misericordia, con ojos de Dios. 

Dice el relato que Jesús tiene compasión porque están como ovejas que no tienen pastor. En ese momento comienza a nuevamente su tarea. No sabemos si pudieron o no descansar… El hecho es que Jesús se comporta como un auténtico pastor y atiende la necesidad de la gente, del pueblo.

¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos? 


Propuesta personal 
• Redimensionar mi vida de oración aprendiendo a tener una relación más cordial con el Señor “contándole” todo lo que me pasa en mi vida. 


Propuesta comunitaria 


• Dentro de los jóvenes: ¿cuáles son de manera particular las “multitudes” que andan desorientadas, como ovejas que no tienen pastor? El desafío: ¿qué pueden hacer ustedes cómo jóvenes para en nombre de Jesús, orientar evangélicamente a estos hermanos? 


Fuente:http://lectionautas.com/




LA ORACIÓN


10 cualidades de la meditación del laico
(fragmentos)

El laico vive en condiciones que hacen más difícil la meditación, la paz interior y la vida de oración 
Autor: P. Evaristo Sada LC | Fuente: la-oracion.com


Considerando la condición de vida del laico, creo que algunas características de su estilo de oración deberían ser las siguientes:

1. Que busquen sobre todo la vida de oración, entendida como una relación de amistad con Dios a lo largo de la jornada; una relación estable, un estado. La oración no como algo paralelo a la vida cotidiana... La relación con Dios es mucho más profunda y va mucho más allá que una actividad que dure 5, 15 ó 30 minutos al día. La vida de oración es cuestión de identidad.

2.Que la jornada sea búsqueda y hallazgo de Dios a lo largo del día,  Todo es transparencia de la presencia de Dios, todo es voz que comunica la Palabra: el alba, la luz, el trabajo, las personas, las voces, los silencios, los árboles, las nubes, la lluvia, la comida, las ideas, loséxitos, los fracasos, las sonrisas, las tristezas, las caricias, las heridas, la oscuridad, las estrellas. "Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables." (Rm 1,20).

3. Que busquen espacios de silencio y soledad, tiempos fuertes reservados y dedicados exclusivamente al encuentro consigo mismos y al trato de amistad con Jesucristo. Que para ello busquen o se hagan un tiempo diario para Dios, en un lugar que favorezca elrecogimiento y libre de interrupciones. Es difícil y exigente, pero indispensable. En un principio cuesta, pero luego se convierte en una necesidad. Requiere orden, disciplina, mortificación y constancia, pero si no quiere morir de hambre tiene que darse tiempo para comer: "He aquí que yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo." (Ap 3,20) El silencio exterior será el camino para hacer silencio interior y descubrir la presencia de Cristo en su corazón, por la gracia.

4.Que encuentren en la meditación una respuesta a la intensidad de la vida, a la dispersión mental y al reclamo profundo del corazón. En medio de tanto ruido, tantos estímulos, tantas prisas y presiones, la oración personal se convierte para el laico en una necesidad. La oración no debería verse como algo más que meter a presión en un horario ya de por sí saturado, como una carga o compromiso, sino como descanso y liberación, remanso de paz, fuente de inspiración para seguir adelante...

5.Que su meditación sea encuentro con un Amigo que llevan dentro. La meditación es encuentro personal con Quien está siempre pensando en mí, que nunca jamás me abandona ni me suelta aunque le falle o no le ponga atención, con el Dios que me escruta y me conoce, para quien todas mis sendas le son familiares (cfr. Salmo 139), que es misericordioso aunque le ignore o le rechace, que habita en mi corazón como dulce huésped del alma. Que en ese encuentro diario hallen respuesta a la búsqueda mutua de fidelidad e intimidad: la de Dios y la suya propia.

6. Que descubran en la meditación cristiana un camino capaz de integrar y unificar la existencia: Como constataba el Card. Ratzinger en la introducción a la carta "Orationis formas", hay una nueva conciencia de la unidad de la persona humana, de su corporeidad y espiritualidad; de la necesidad de un principio unificador del cosmos y de la propia existencia. La meditación integra el mundo en que vivimos, las personas con que nos relacionamos, los problemas, todo el acontecer de la vida cotidiana, la propia historia (pasado, presente y futuro), el origen y el fin. 

7.Oración de quien sabe disfrutar la vida y que alaba y agradece al Creador a lo largo de la jornada por tantas experiencias maravillosas que ofrecen el amor humano, la familia, la naturaleza, el desarrollo, la vida social, la cultura, el arte, la ciencia... Oración de quien al palpar los límites y la caducidad de las cosas materiales y de los hombres, y experimentar la fugacidad inexorable de la vida, se adhiere con fe y confianza a la roca firme del amor de Dios, del que no puede dudar aunque no siempre lo sienta.

8. Que su meditación brote de su vida ordinaria: la familia, las amistades, el peso de las responsabilidades, las alegrías y tristezas, los triunfos y fracasos, los problemas de la vida, los sufrimientos, las decisiones que tomar, el trabajo, la economía, la misión... Oración del buscador que al analizar su vida y antes de tomar decisiones se pregunta cómo obraría Cristo; y que encuentra inspiración y respuesta en la Sagrada Escritura y en la Eucaristía la fuerza para obrar en consecuencia. Es decir, que el laico haga el hábito de acordarse de Dios a lo largo del día, que no viva como si fuera un huérfano, sino que recuerde que allí a un paso tiene a su Padre para pedirle ayuda, consejo, fortaleza.
"Sin la oración diaria vivida con fidelidad, nuestro obrar se vacía, pierde el alma profunda, se reduce a un simple activismo que nos deja insatisfechos. Todos los pasos de nuestra vida, todas las acciones deben ser hechas ante Dios, en la oración, a la luz de su Palabra. Cuando la oración se alimenta con la Palabra de Dios, se ve la realidad con ojos nuevos, con los ojos de la fe, y el Señor, que habla a lamente y al corazón, da nueva luz al camino en cualquier situación. Nosotroscreemos en la fuerza de la Palabra de Dios y de la oración. Si los pulmones de la oración y de la Palabra de Dios no alimentan la respiración de nuestra vida espiritual, nos arriesgamos a ahogarnos en medio de las mil cosas de todos los días. La oración es la respiración del alma y de la vida". (Benedicto XVI, Ciudad del Vaticano, 25 de abril de 2012).

9. Que su meditación sea la propia de un bautizado, hijo de Dios, llamado a ser como Cristo; oración del hombre con un proyecto: la propia identificación con Cristo. Que bien parado en la tierra mantenga la mirada en alto, oteando siempre la otra orilla, donde está Cristo con los brazos abiertos en la puerta del cielo. Que los límites, fracasos y frustraciones de esta vida le ayuden a conocerse mejor y a buscar su realización en la belleza que no marchita. Que la experiencia del misterio tremendo y fascinante del Dios que habita en su corazón desde el día de su bautismo, le lleve a buscar y a gustar la felicidad verdadera.

10.Meditación desde la propia vocación y misión de ser testigo de la experiencia de Cristo, sal de la tierra, levadura en la masa, apóstol con la misión de colaborar con Cristo en la instauración de Su Reino en el mundo y en la historia.


No pretendo abrumar a nadie, todo lo contrario. Una oración así es don del Espíritu Santo y es lucha de toda una vida. El Espíritu Santo trabaja siempre en sinergia, quiere que le pidamos con insistencia que queremos orar así, y que entremos con decisión al combate de la oración.

martes, 10 de julio de 2012

El cienfíco Francis Collins: He encontrado a Dios


El científico que lideró el equipo que descubrió el genoma humano ha publicado un libro "El lenguaje de Dios" en el que explica por qué ahora cree en la existencia de Dios
Autor: Interrogantes.org | Fuente: Interrogantes.org

El científico que lideró el equipo que descubrió el genoma humano ha publicado un libro en el que explica por qué ahora cree en la existencia de Dios y está convencido de que los milagros existen. Francis Collins, director del Instituto Nacional Estadounidense de Investigación del Genoma Humano reivindica que hay bases racionales para un Creador y que los descubrimientos científicos llevan al hombre "más cerca de Dios". 

Su libro, "El lenguaje de Dios", reabre el antiguo debate sobre la relación entre ciencia y fe. "Una de las grandes tragedias de nuestro tiempo es esta impresión que ha sido creada de que la Ciencia y la Religión tienen que estar en guerra", lamenta Collins, de 56 años. 

Para Collins, aclarar el genoma humano no creó un conflicto en su mente. En su lugar, le permitió "vislumbrar el trabajo de Dios". "Cuando das un gran paso adelante es un momento de regocijo científico porque tú has estado en esta búsqueda y parece que lo has encontrado", explica. “Pero es también un momento donde, al menos, siento cercanía con el Creador en el sentido de estar percibiendo algo que ningún humano sabía antes, pero que Dios sí sabía desde siempre." 

"Cuando has tenido por primera vez delante de ti estos 3.1 billones de letras del "libro de instrucciones" que transmite todo tipo de información y todo tipo de misterios acerca de la humanidad, eres incapaz de contemplarlo página tras página sin sentirte sobrecogido. No puedo ayudar, sino admirar estas páginas y tener una vaga sensación de que eso me está proporcionando una visión de la mente de Dios", reconoce. 

Collins se une así a una línea de científicos cuyos descubrimientos han contribuido a reafirmar su fe en Dios. Isaac Newton, cuyo descubrimiento de las leyes de la gravedad "reorganizó" nuestra manera de entender el universo, fue uno de ellos. Newton aseguró que "el sistema más bello sólo podría proceder del dominio de un ser inteligente y poderoso". Otro de ellos fue Einstein, que revolucionó nuestro entendimiento del tiempo, de la gravedad y de la conversión de la materia en energía. Einstein creía que el universo tenía un Creador: "Quiero saber cómo creó Dios el universo, quiero conocer Sus pensamientos; el resto son detalles", escribió. 

Collins fue ateo hasta los 27 años, cuando como un joven doctor, quedó impresionado por la fortaleza que la fe daba muchos de sus pacientes más críticos. "Tenían terribles enfermedades de las que con toda probabilidad no iban a escapar, y todavía, en lugar de quejarse a Dios, parecían apoyarse en su fe como una fuente de consuelo", explica. “Fue interesante, extraño e inquietante”.Por eso decidió visitar una Iglesia metodista y le dieron una copia del libro de C. S. Lewis "Mere Christianity", que argumenta que Dios es una posibilidad racional. El libro transformó su vida. "Era un argumento que no estaba preparado para oír", dijo. "Estaba muy feliz con la idea de que Dios no existía y de que no tenía interés en mí. Y todavía al mismo tiempo, no podía alejarme". 

Collins cree que la Ciencia no puede ser usada para refutar la existencia de Dios porque está confinada a su mundo "natural". Bajo esta luz, el director del Instituto Nacional Estadounidense de Investigación del Genoma Humano cree que los milagros son una "posibilidad real". 

FUENTE:CATHOLICNET

DOMINGO 15 DE JULIO DE 2012

EVANGELIO
Mc 6, 7-13
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
Jesús llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros. Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni provisiones, ni dinero; que fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos túnicas. Les dijo: "Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir. Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos". Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión; expulsaron a muchos demonios y sanaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo.
Palabra del Señor.

Jesús los envía con poder
Jesús, a pesar del revés de Nazaret, sigue enseñando.Es la actividad propia sólo de él; en efecto, ahora envía a sus discípulos, pero no a enseñar, sino a invitar a la conversión, lo mismo que había hecho Juan el Bautista. Para escuchar las enseñanzas de Jesús, antes debemos convertirnos, sopena de que pase lo de Nazaret. Sus conciudadanos no se habían convertido a él, es decir, no lo habían aceptado por lo que era en realidad, el Hijo de Dios. A sus discípulos los envía de a dos, como una pequeña comunidad. Nadie puede predicar la conversión si antes no es capaz de convivir en paz con los hermanos en la fe, sean ellos familiares o los de la propia comunidad. El poder que Jesús da a los discípulos sobre los espíritus malos es la capacidad de aceptarse y comprenderse, dominando el gusto de tener la primacía. No los envía a las sinagogas, sino a las calles, a las familias, para que den testimonio de amor fraternal. Entonces la gente que los ve, se divide en dos bandos. Los que aceptan esta manera de vivir y los reciben; y los que no la aceptan, y los rechazan. Los primeros compartirán con ellos lo que tienen, los segundos recibirán un signo de desaprobación, porque el Reino, guste o no, será compartir como hermanos la vida eterna. No tendrán que impactar con un look de moda ni con lo que tienen, porque su riqueza verdadera, la única que ostentarán, será la capacidad de convivir en paz entre ellos. Parece que la cosa les salió bien, pero alguien poderoso y ladino empezaba a preocuparse. Les estaban revolucionando el reino con una conducta inaceptable para él. Era el rey Herodes, hijo del Herodes de la matanza de los niños de Belén, que había crecido en otra escuela, la de su padre (Mc 6, 14).
P. Aldo Ranieri(San Pablo via WEB)


lunes, 25 de junio de 2012

NO TEMAS, TEN FE Mc 5,21-43

CORTESÍA CLUBNET



Yo soy la resurrección y la vida
Mc 5,21-43
El Evangelio del domingo pasado concluía con la pregunta que se hacían los apóstoles acerca de la identidad de Jesús: “¿Quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?” (Mc 4,41). Después de leer el Evangelio de hoy tendríamos que dar otro paso y preguntarnos: ¿Quién es éste que hasta puede dar la vida?

Jairo es un nombre para recordar. Si el Evangelio, que es tan parco en estos detalles, sin embargo, nos transmite este nombre, es para que podamos fácilmente evocar el impactante testimonio de fe en Jesús que él nos ofrece y lo imitemos. En su presentación Jairo aparece como un padre amoroso angustiado por la enfermedad terminal de su pequeña hija y dispuesto a hacer cualquier sacrificio por ella: “Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al ver a Jesús, cae a sus pies, y le suplica con insistencia diciendo: ‘Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva’”. Él tiene plena confianza en que Jesús tiene poder para sanar a su hijita y, no obstante ser una autoridad en la sinagoga, no vacila en rebajarse ante Jesús y suplicarle su favor. Jesús accede a la súplica de Jairo y se pone en camino hacia su casa. Para preparar el episodio intercalado de la mujer con flujo de sangre, el Evangelio destaca esta circunstancia: “Lo seguía un gran gentío que le oprimía”
Ya sabemos que las malas noticias vuelan como el viento: Mientras Jesús se detiene un instante con la hemorroísa, “llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: ‘¡Tu hija ha muerto!’”. Habría bastado que dijeran esto; pero ellos se permiten dar instrucciones convencidos de que ante la muerte ya Jesús no tiene nada que hacer: “¿A qué molestar ya al Maestro?”. Debió ser un mensaje dicho al oído. Pero Jesús lo escuchó y se adelanta a asegurar a Jairo de que ante la muerte de su hijita él tiene algo que hacer, a condición de que Jairo siga creyendo: “No temas; solamente ten fe”. ¿Fe en qué? En que el poder de Jesús vence la muerte y da la vida.
La hija de Jairo estaba bien muerta y en esa casa ya estaban en pleno desarrollo los ritos fúnebres. Jesús no quiere hacer ostentación de su poder y por eso, modestamente, afirma: “La niña no ha muerto; está dormida”. Es obvio que está muerta y “se burlan de él” como de quien es incapaz de captar la realidad. Jesús llega ante la niña muerta y le da una orden, que debió ser impresionante, tanto que el evangelista la transmite tal como sonó: “Talitá kum”, aunque él mismo la traduce: “Muchacha, a ti te digo, levántate”. Al instante la niña se levantó y se puso a andar, porque tenía doce años. Los mismos que recién se burlaban de Jesús, ahora ya no se burlan, sino que “quedaron fuera de sí, llenos de estupor”. La fe de Jairo en el poder de Jesús obtuvo la vida de su hija. Este episodio es un anticipo del desenlace final de la historia: “Llega la hora en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán” (Jn 5,25).
En el episodio de la mujer que sufría flujo de sangre también es ejemplar su fe. Ella es anónima; pero es la única que mereció ser llamada por Jesús hija: “Hija, tu fe te ha salvado”.
+ Felipe Bacarreza Rodríguez
Obispo de Santa María de Los Ángeles