Nuestra Señora de la Consolata

Querida Señora nuestra ruega por nosotros.

2º Encuentro de Universitarios y Profesionales

Jesús Camino Verdad y Vida. Sn Juan 14:6---Lideres en la Nueva Evangelización.

Pastoral Universitaria y Profesional

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Pentecostes-Ven Espirítu Santo

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Señor Jesus

Tu Palabra resuena en Nuestro interior y solo así escuchamos y proclamamos tu grandeza.

martes, 10 de julio de 2012

El cienfíco Francis Collins: He encontrado a Dios


El científico que lideró el equipo que descubrió el genoma humano ha publicado un libro "El lenguaje de Dios" en el que explica por qué ahora cree en la existencia de Dios
Autor: Interrogantes.org | Fuente: Interrogantes.org

El científico que lideró el equipo que descubrió el genoma humano ha publicado un libro en el que explica por qué ahora cree en la existencia de Dios y está convencido de que los milagros existen. Francis Collins, director del Instituto Nacional Estadounidense de Investigación del Genoma Humano reivindica que hay bases racionales para un Creador y que los descubrimientos científicos llevan al hombre "más cerca de Dios". 

Su libro, "El lenguaje de Dios", reabre el antiguo debate sobre la relación entre ciencia y fe. "Una de las grandes tragedias de nuestro tiempo es esta impresión que ha sido creada de que la Ciencia y la Religión tienen que estar en guerra", lamenta Collins, de 56 años. 

Para Collins, aclarar el genoma humano no creó un conflicto en su mente. En su lugar, le permitió "vislumbrar el trabajo de Dios". "Cuando das un gran paso adelante es un momento de regocijo científico porque tú has estado en esta búsqueda y parece que lo has encontrado", explica. “Pero es también un momento donde, al menos, siento cercanía con el Creador en el sentido de estar percibiendo algo que ningún humano sabía antes, pero que Dios sí sabía desde siempre." 

"Cuando has tenido por primera vez delante de ti estos 3.1 billones de letras del "libro de instrucciones" que transmite todo tipo de información y todo tipo de misterios acerca de la humanidad, eres incapaz de contemplarlo página tras página sin sentirte sobrecogido. No puedo ayudar, sino admirar estas páginas y tener una vaga sensación de que eso me está proporcionando una visión de la mente de Dios", reconoce. 

Collins se une así a una línea de científicos cuyos descubrimientos han contribuido a reafirmar su fe en Dios. Isaac Newton, cuyo descubrimiento de las leyes de la gravedad "reorganizó" nuestra manera de entender el universo, fue uno de ellos. Newton aseguró que "el sistema más bello sólo podría proceder del dominio de un ser inteligente y poderoso". Otro de ellos fue Einstein, que revolucionó nuestro entendimiento del tiempo, de la gravedad y de la conversión de la materia en energía. Einstein creía que el universo tenía un Creador: "Quiero saber cómo creó Dios el universo, quiero conocer Sus pensamientos; el resto son detalles", escribió. 

Collins fue ateo hasta los 27 años, cuando como un joven doctor, quedó impresionado por la fortaleza que la fe daba muchos de sus pacientes más críticos. "Tenían terribles enfermedades de las que con toda probabilidad no iban a escapar, y todavía, en lugar de quejarse a Dios, parecían apoyarse en su fe como una fuente de consuelo", explica. “Fue interesante, extraño e inquietante”.Por eso decidió visitar una Iglesia metodista y le dieron una copia del libro de C. S. Lewis "Mere Christianity", que argumenta que Dios es una posibilidad racional. El libro transformó su vida. "Era un argumento que no estaba preparado para oír", dijo. "Estaba muy feliz con la idea de que Dios no existía y de que no tenía interés en mí. Y todavía al mismo tiempo, no podía alejarme". 

Collins cree que la Ciencia no puede ser usada para refutar la existencia de Dios porque está confinada a su mundo "natural". Bajo esta luz, el director del Instituto Nacional Estadounidense de Investigación del Genoma Humano cree que los milagros son una "posibilidad real". 

FUENTE:CATHOLICNET

DOMINGO 15 DE JULIO DE 2012

EVANGELIO
Mc 6, 7-13
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
Jesús llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros. Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni provisiones, ni dinero; que fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos túnicas. Les dijo: "Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir. Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos". Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión; expulsaron a muchos demonios y sanaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo.
Palabra del Señor.

Jesús los envía con poder
Jesús, a pesar del revés de Nazaret, sigue enseñando.Es la actividad propia sólo de él; en efecto, ahora envía a sus discípulos, pero no a enseñar, sino a invitar a la conversión, lo mismo que había hecho Juan el Bautista. Para escuchar las enseñanzas de Jesús, antes debemos convertirnos, sopena de que pase lo de Nazaret. Sus conciudadanos no se habían convertido a él, es decir, no lo habían aceptado por lo que era en realidad, el Hijo de Dios. A sus discípulos los envía de a dos, como una pequeña comunidad. Nadie puede predicar la conversión si antes no es capaz de convivir en paz con los hermanos en la fe, sean ellos familiares o los de la propia comunidad. El poder que Jesús da a los discípulos sobre los espíritus malos es la capacidad de aceptarse y comprenderse, dominando el gusto de tener la primacía. No los envía a las sinagogas, sino a las calles, a las familias, para que den testimonio de amor fraternal. Entonces la gente que los ve, se divide en dos bandos. Los que aceptan esta manera de vivir y los reciben; y los que no la aceptan, y los rechazan. Los primeros compartirán con ellos lo que tienen, los segundos recibirán un signo de desaprobación, porque el Reino, guste o no, será compartir como hermanos la vida eterna. No tendrán que impactar con un look de moda ni con lo que tienen, porque su riqueza verdadera, la única que ostentarán, será la capacidad de convivir en paz entre ellos. Parece que la cosa les salió bien, pero alguien poderoso y ladino empezaba a preocuparse. Les estaban revolucionando el reino con una conducta inaceptable para él. Era el rey Herodes, hijo del Herodes de la matanza de los niños de Belén, que había crecido en otra escuela, la de su padre (Mc 6, 14).
P. Aldo Ranieri(San Pablo via WEB)


lunes, 25 de junio de 2012

NO TEMAS, TEN FE Mc 5,21-43

CORTESÍA CLUBNET



Yo soy la resurrección y la vida
Mc 5,21-43
El Evangelio del domingo pasado concluía con la pregunta que se hacían los apóstoles acerca de la identidad de Jesús: “¿Quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?” (Mc 4,41). Después de leer el Evangelio de hoy tendríamos que dar otro paso y preguntarnos: ¿Quién es éste que hasta puede dar la vida?

Jairo es un nombre para recordar. Si el Evangelio, que es tan parco en estos detalles, sin embargo, nos transmite este nombre, es para que podamos fácilmente evocar el impactante testimonio de fe en Jesús que él nos ofrece y lo imitemos. En su presentación Jairo aparece como un padre amoroso angustiado por la enfermedad terminal de su pequeña hija y dispuesto a hacer cualquier sacrificio por ella: “Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al ver a Jesús, cae a sus pies, y le suplica con insistencia diciendo: ‘Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva’”. Él tiene plena confianza en que Jesús tiene poder para sanar a su hijita y, no obstante ser una autoridad en la sinagoga, no vacila en rebajarse ante Jesús y suplicarle su favor. Jesús accede a la súplica de Jairo y se pone en camino hacia su casa. Para preparar el episodio intercalado de la mujer con flujo de sangre, el Evangelio destaca esta circunstancia: “Lo seguía un gran gentío que le oprimía”
Ya sabemos que las malas noticias vuelan como el viento: Mientras Jesús se detiene un instante con la hemorroísa, “llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: ‘¡Tu hija ha muerto!’”. Habría bastado que dijeran esto; pero ellos se permiten dar instrucciones convencidos de que ante la muerte ya Jesús no tiene nada que hacer: “¿A qué molestar ya al Maestro?”. Debió ser un mensaje dicho al oído. Pero Jesús lo escuchó y se adelanta a asegurar a Jairo de que ante la muerte de su hijita él tiene algo que hacer, a condición de que Jairo siga creyendo: “No temas; solamente ten fe”. ¿Fe en qué? En que el poder de Jesús vence la muerte y da la vida.
La hija de Jairo estaba bien muerta y en esa casa ya estaban en pleno desarrollo los ritos fúnebres. Jesús no quiere hacer ostentación de su poder y por eso, modestamente, afirma: “La niña no ha muerto; está dormida”. Es obvio que está muerta y “se burlan de él” como de quien es incapaz de captar la realidad. Jesús llega ante la niña muerta y le da una orden, que debió ser impresionante, tanto que el evangelista la transmite tal como sonó: “Talitá kum”, aunque él mismo la traduce: “Muchacha, a ti te digo, levántate”. Al instante la niña se levantó y se puso a andar, porque tenía doce años. Los mismos que recién se burlaban de Jesús, ahora ya no se burlan, sino que “quedaron fuera de sí, llenos de estupor”. La fe de Jairo en el poder de Jesús obtuvo la vida de su hija. Este episodio es un anticipo del desenlace final de la historia: “Llega la hora en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán” (Jn 5,25).
En el episodio de la mujer que sufría flujo de sangre también es ejemplar su fe. Ella es anónima; pero es la única que mereció ser llamada por Jesús hija: “Hija, tu fe te ha salvado”.
+ Felipe Bacarreza Rodríguez
Obispo de Santa María de Los Ángeles

lunes, 28 de mayo de 2012

PENTECOSTÉS

Del santo Evangelio según san Juan 20, 19-23

Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío». Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».



REFLEXIÓN


Finalmente, el Evangelio de hoy nos entrega esta bellísima expresión: "Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor". Estas palabras son profundamente humanas. El Amigo perdido está presente de nuevo, y quien antes estaba turbado se alegra. Pero dicen mucho más. Porque el Amigo perdido no viene de un lugar cualquiera, sino de la noche de la muerte; ¡y la ha atravesado! No es uno cualquiera, sino que es el Amigo y al mismo tiempo Aquel que es la Verdad y que hace vivir a los hombres; y lo que da no es una alegría cualquiera, sino la propia alegría, don del Espíritu Santo. Sí, es hermoso vivir porque soy amado, y es la Verdad la que me ama. Se alegraron los discípulos, viendo al Señor. Hoy, en Pentecostés, esta expresión está destinada también a nosotros, porque en la fe podemos verle; en la fe Él viene entre nosotros, y también a nosotros nos enseña las manos y el costado, y nosotros nos alegramos. Por ello queremos rezar: ¡Señor, muéstrate! Haznos el don de tu presencia y tendremos el don más bello, tu alegría. Amén. Benedicto XVI, 12 de junio de 2011.

martes, 24 de abril de 2012

Evangelio del IV Domingo de Pascua

Jn 10,11-18


“Entregó su vida como Siervo;
ha resucitado como Buen Pastor,
que seguirá al frente de su rebaño
hasta el fin de los tiempos”

1° lectura: Hech 4,8-12: “Ningún otro puede salvar”

Sal 117,1.8-9.21-23.26.28 y 29: “Es el Señor quien lo ha hecho”

2° lectura: 1Jn 3,1-2: “¡Mirad qué amor nos ha tenido el Padre!”

A Dios gracias hay también de aquellos jóvenes que venciendo todo temor y lanzándose a la gran aventura le dicen al Señor “aquí me tienes, haré lo que tú me pidas”, perseverando en ese seguimiento día a día a pesar de las múltiples pruebas, obstáculos, tentaciones y dificultades que se les presentan en el camino. Hay también padres generosos que respetando la libertad de sus hijos los alientan a escuchar la voz del Señor y seguirlo con generosidad. También ellos sin duda recibirán del Señor “el ciento por uno”, por la inmensa generosidad y sacrificio que significa entregarle un hijo al Señor.

Oremos, pues, este Domingo especialmente, por las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.Oremos intensamente por todos aquellos que de este modo son bendecidos por Dios, para que sepan ser sensibles a su voz y sepan responder con decisión, con coraje y generosidad a tal llamado. Recemos también por la fidelidad de todos aquellos que han respondido ya al llamado del Señor, para que permanezcan siempre fieles a su llamado en medio de las múltiples pruebas y situaciones adversas que se les puedan presentar. Recemos por todos ellos este Domingo, pero también cada día, especialmente en familia. Esta oración es un deber de todo católico coherente y de toda familia cristiana.