Nuestra Señora de la Consolata

Querida Señora nuestra ruega por nosotros.

2º Encuentro de Universitarios y Profesionales

Jesús Camino Verdad y Vida. Sn Juan 14:6---Lideres en la Nueva Evangelización.

Pastoral Universitaria y Profesional

Te invitamos a ser parte de este grupo donde podrás encontrar tu identidad cristiana a través de tus estudios y profesiones, !!Te Esperamos!!.

Pentecostes-Ven Espirítu Santo

Somos el pueblo de Dios, la Iglesia que el dirige, líderes del Evangelio de Cristo.

Señor Jesus

Tu Palabra resuena en Nuestro interior y solo así escuchamos y proclamamos tu grandeza.

viernes, 26 de noviembre de 2010

“Señor Jesús, sabemos que vendrás a buscarnos para conducirnos al Padre. Permite que te acojamos con las manos llenas y el corazón encendido, y que toda nuestra vida sea una ofrenda de amor y alabanza al Padre Dios que nos ha creado para él.   AMÉN.”

Domingo 28 de Noviembre de 2010 1er. Domingo del Tiempo de Adviento

Is 2,1-5:                                
El Señor reúne a todas las naciones en la paz eterna
el Reino de Dios

Salmo 121, (1-9)
Vamos alegres a la casa del Señor.

Rom 13,11-14
Nuestra salvación está cerca.

Evangelio según San Mateo 24, 37-44

Punto central del evangelio: Estad en vela para estar preparados, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor

2. Resumen para reflexionar
Jesús, que conoce profundamente la mentalidad de su pueblo, previene a sus seguidores para que no repitan las mismas actitudes de la gente del tiempo de Noé. El pueblo se confió demasiado sintiéndose depositario de las promesas de Dios; saberse pueblo de la elección y de la alianza, tal vez alimentó demasiado su orgullo, pero no supo dar los frutos que dicho don implica. Del mismo modo, Jesús quiere que sus seguidores estén atentos y vigilantes para que no caigan en la misma tentación. Su segunda venida será primordialmente para recoger esos frutos propios de quienes viven y sienten en sus propias vidas los efectos reales de la salvación.

3. Interrogantes para reflexionar

  • Jesús nos habla de los signos de los últimos tiempos ¿cuáles son los signos prácticos de esperanza en nuestras comunidades?
  • ¿Qué valor les damos?
  • ¿Qué cambios voy a asumir para responder la invitación de Jesús?

4.  Conclusión personal:

Hoy, el evangelio nos motiva para que revisemos la virtud de la esperanza, y al mismo tiempo nos pone en guardia contra aquella actitud de simple “espera”. En la espera no necesariamente tengo que implicar mis energías o esfuerzos personales, pues lo que generalmente esperamos son eventos, personas o cosas que se pueden presentar o no, lo cual casi nunca depende de mí; la esperanza, por el contrario, implica todo mi empeño. Yo estoy seguro, desde mi fe, que el objeto de mi esperanza se realizará, y que mientras ello sucede yo debo estar en vigilancia manifiesta en mis obras.

5. Conclusión comunitaria:

Queda en este primer domingo de adviento la reflexión sobre la calidad de mi esperanza y de la esperanza que debo sembrar en el ambiente en donde transcurre mi vida cotidiana. El cristiano que está preparado es aquel que vive lo ordinario tan libremente, tan conscientemente, que esto lo mantiene despierto para lo inesperado, incluida la hora extraordinaria, la última, quizá traicionera.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo

Primera: 2Sam 5, 1-3; Salmo 121; Segunda: Col 1, 12-20; Evangelio: Lc 23, 35-43
Autor: P. Antonio Izquierdo | Fuente: Catholic.net
Sagrada Escritura:

Primera: 2Sam 5, 1-3
Salmo 121
Segunda: Col 1, 12-20
Evangelio: Lc 23, 35-43


Nexo entre las lecturas

"Rey de Israel, rey de los judíos, reino del Hijo" son las expresiones con que la liturgia nos recuerda solemnemente la gozosa realidad de Jesucristo, rey del universo. El título de la cruz sobre la que Jesús murió para redimir a los hombres era el siguiente: "Jesús nazareno, rey de los judíos" (Evangelio). Históricamente, este título se remontaba hasta David, rey de Israel, (primera lectura), de quien Jesús descendía según la carne. Recordando Pablo a los colosenses la obra redentora de Cristo les escribe: "El Padre nos trasladó al Reino de su Hijo querido, en quien tenemos la redención: el perdón de los pecados" (segunda lectura).


Mensaje doctrinal

1. David, rey de Israel. Los israelitas habían comenzado la conquista de la tierra prometida al final del siglo XIII a. C., bajo el caudillaje de Josué. La conquista fue progresiva y se prolongó por mucho tiempo. Por fin se pudo considerar acabada, al menos en términos generales, y se procedió a la distribución de la tierra por tribus. Por largos decenios y lustros, cada una de las tribus mantuvo su independencia y propia autonomía. Si alguna tribu se unía con otra, era fundamentalmente en plan de defensa o ataque de sus enemigos. Durante este período, se fue estableciendo casi espontáneamente una diferenciación entre las tribus del Norte y las del Sur. Cuando Samuel ungió rey a David, lo hizo sólo sobre las tribus del Sur (Judá, Benjamín y Efraín) y sobre ellas reinó siete años en Hebrón. La personalidad extraordinaria de David, su genio militar que logró conquistar la fortaleza de Jerusalén tenida por inexpugnable, y su capacidad innegable de caudillaje, indujo a los jefes de las tribus del Norte a proclamarle también su rey. "El rey David hizo un pacto con ellos en Hebrón, en presencia de Yahvé, y ungieron a David como rey de Israel" (primera lectura). Fue un paso decisivo en la historia de Israel: por primera vez se consiguió la unificación de las doce tribus, se instauró un solo rey y por tanto un solo mando político-militar, y se eligió la ciudad de Jerusalén como capital del nuevo reino de Israel y Judá. El reino de Cristo, prolongación del reino de Israel, está compuesto igualmente de doce "tribus", unidas bajo el mando de un único rey, y que tiene su capital en Jerusalén, la capital del reino mesiánico, inaugurado por Jesucristo en la cruz.

2. Jesús, el rey de los judíos. Esta es la causa por la cual Jesús muere en una cruz elevada sobre el Gólgota. El texto está escrito en hebreo, en latín y en griego, para que lo entendiesen todos los habitantes que habían venido a Jerusalén para celebrar la Pascua en la primavera del año 30 d.C. ¿Un crucificado, rey de los judíos? Esta ignominia era insoportable para las autoridades de Jerusalén, por eso acudieron a Pilatos a pedirle que cambiase el título. Pilatos no cedió. "Lo escrito, escrito está". El título es ocasión de burla y sarcasmo de los soldados romanos: "Si tú eres el rey de los judíos, ¡sálvate!" (evangelio). Solamente uno de los ladrones intuyó que el reino de ese crucificado tenía que ser de otra índole que los reinos de la tierra, y así le dijo: "Acuérdate de mí cuando estés en tu Reino" (evangelio). El título es, pues, verdadero, pero nos reenvía a un reino de otras características: un Reino de verdad y de vida, un Reino de santidad y de gracia, un Reino de justicia, de amor y de paz" (prefacio). En el sometimiento "impotente" y doloroso de un crucificado al reino de la fuerza dominante está la clave y el fundamento del reino del amor, de la misericordia y del perdón.

2. El Reino de su Hijo. El Padre, llamándonos a la fe cristiana, nos ha trasladado al Reino de su Hijo mediante el bautismo. Su Hijo es Jesús de Nazaret, el crucificado, ahora resucitado y glorioso. El reino del Hijo no es ya sólo un pueblo o una raza. No es sólo el reino interior en el corazón de los hombres. Es por añadidura el reino sobre el cosmos, sobre toda la creación. "En él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, tronos, dominaciones, principados, potestades: todo fue creado por él y para él" (segunda lectura). Para el Hijo, "rey" no es meramente un título, corresponde a su esencia. Nada está fuera de su reinado ni en el tiempo ni más allá del tiempo. El Hijo es el rey del universo en toda su grandeza y esplendor, con toda su potencia y energía. Es el rey de la historia, el que domina y dirige todos los acontecimientos humanos hacia su fin. Es el rey de los individuos, en quienes reina por la fe, la esperanza y la caridad, por la justicia, la paz y la solidariedad.


Sugerencias pastorales

1. "El condicional de la duda". "Si eres rey...": he ahí la eterna tentación del hombre hundido en su miseria e indigencia. "Si eres el Hijo de Dios...", así el tentador y así tantos hombres a lo largo de la historia. "Si eres bueno..., ¿porqué reina tanto mal a nuestro alrededor?". "Si me amas..., ¿porqué en lugar de que reine tu amor en mí, reina, al contrario, el desorden de las pasiones, el desenfreno del egoísmo?". "Si eres rey..., ¿cómo es posible que haya gobiernos descreídos y ateos, que persiguen, encarcelan y asesinan a tus súbditos?". "Si eres rey..., qué clase de reinado es el tuyo que tanto se oculta hasta el punto que se desvanece y llega casi a desaparecer?". "Si eres rey...". La duda nos atosiga y nos sacude interiormente. El condicional nos muerde el alma hasta la herida mortal. "Eso de Cristo Rey, ¿no será un cuento de hadas o una de tantas utopías que recorren la historia?". "Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera", canta la Iglesia. "¿Es esto verdad o más bien un exagerado triunfalismo?". ¡Seamos valientes! Quitemos de una vez por todas el "si" condicional de nuestras relaciones con Jesucristo Rey. En lugar de dudar, agradezcamos al Padre que no haya querido instaurar un reino como hubiésemos querido los hombres, a la medida de nuestros deseos y de nuestras mezquinas concepciones de las cosas. Cristo reina según su designio y su medida, no según la nuestra. El Reino de Cristo se recibe como un regalo, como una revelación del cielo; no es fruto de una mente humana privilegiada ni del acuerdo decisorio de los hombres. El Reino de Cristo se instala en la vida de los hombres, pero no es un árbol ya hecho, sino una planta que crece. Desde el momento que ponemos el reino de Cristo bajo la ley del condicional, estemos seguros de que estamos corriendo el riesgo de no entenderlo y de quedarnos fuera.

2. ¡Venga tu Reino!. Tertuliano en su comentario al padrenuestro escribe: "Que tu Reino venga lo antes posible es el deseo de los cristianos, es la confusión para las naciones. Nosotros sufrimos por esto, más aún nosotros rezamos por su llegada". Es un deseo que los cristianos venimos repitiendo desde hace 21 siglos. Venga a nuestra tierra tu reino de paz en los Balcanes, en la tierra de Israel, en Malasia, en el cuerno de África o de los grandes lagos, en todas las naciones. Venga a nuestra tierra tu reino de justicia frente a la corrupción invadente, frene a tantas diferencias sociales y económicas, frente a tanta degradación moral. Venga tu reino de amor entre los esposos, entre padres e hijos, entre miembros de diferentes razas o religiones; de amor hacia los niños y hacia los ancianos, hacia los pobres y enfermos, hacia todos los más necesitados de atención, cariño, ternura. Sabemos que el Reino de Cristo vive en una situación de tensión permanente, porque lo exige su mismo crecimiento, porque encuentra resistencias a su acción transformadora. Con todo, porque llegue este reino de paz, de justicia y de amor trabajamos, sufrimos, oramos los cristianos y todos los hombres de buena voluntad. ¡Venga tu Reino! Sea ese el grito con el que amanezcamos a un nuevo día y con que cerremos el duro bregar de la jornada. "Para que, digamos con san Cipriano, nosotros que lo hemos servido en esta vida, reinemos en la otra con Cristo Rey, como él mismo nos ha prometido".

martes, 9 de noviembre de 2010


Concédenos, Señor, resistir firmes en las pruebas y no desanimarnos por los problemas diarios de la vida. Que nuestro corazón esté apoyado en Ti y esperemos serenamente tu Venida, porque ella será para nosotros, la culminación feliz de nuestra vida. AMÉN.”

Domingo 14 de Noviembre de 2010 33º. Domingo del Tiempo Ordinario


Mal 3,19-20
Os iluminará un sol de justicia

Salmo 97(5-9)
El Señor llega para regir los pueblos con rectitud.

2Tes 3,7-12
El que no trabaja, que no coma

Evangelio según San Lucas 21, 5-19

Punto central del evangelio: Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas
 
Resumen para reflexionar

En el Evangelio de hoy el Señor nos advierte de la fragilidad de las obras humanas y que el mundo llegará en algún momento a su fin. En nuestra época, el mundo vuelve a tomar conciencia de la inminencia de un posible final cataclísmico, no ya por fuerzas sobrehumanas o misteriosas, sino por la misma obra del hombre. El Señor nos advierte, también, de las grandes dificultades que encontraremos quienes nos animemos a andar por su camino, pero también nos anima a tener confianza en Él.

Interrogantes para reflexionar

  • ¿Cómo nos preparamos para andar por los caminos difíciles que nos anuncia Cristo?
  • ¿Cultivamos la perseverancia en la oración y en el servicio continuo a nuestros semejantes?
  • ¿En qué forma nuestro mundo interior de egoísmo, vanidad y orgullo ha sido destruido cuando nos decidimos por el seguimiento de Cristo?

Conclusión personal:

Debemos fijar nuestra esperanza en lo alto, en lo sólido, en el Señor quien nos protege y nos permite resistir cualquier clase de olas de este mundo, no por nuestros méritos, sino por la gracia que hemos recibido por la cruz de Cristo, por haber sido fieles a Él.

Conclusión comunitaria:

Para el creyente, siempre el Evangelio habló de la necesidad de destruir ciertas cosas para que pueda instaurarse un orden nuevo. Una destrucción que no sólo atañe al interior de cada hombre en el proceso de conversión, sino que también afecta al sistema social, político y religioso.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Domingo 7 de Noviembre de 2010 32º. Domingo del Tiempo Ordinario

2Mac 7,1-2.9-14
El rey del universo nos resucitará para una vida
Eterna.

Salmo 16(1-15):
Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.

2Tes 2,16-3,5
El Señor os dé fuerza para toda clase de palabras y
de obras buenas.

1. Evangelio según San Lucas 20, 27-38

Punto central del evangelio: No es Dios de muertos, sino de vivos

2.  Resumen para reflexionar
La resurrección de los muertos es el centro de la fe cristiana, la columna vertebral del Evangelio y de todo el Nuevo Testamento. Sin resurrección, nuestra fe en Jesús no tendría sentido. Dios Padre que nos ama totalmente, no puede limitar su amor a nuestro paso por esta tierra.

3. Interrogantes para reflexionar
  • ¿Si creemos en la resurrección,  como nos preparamos?
  • ¿Ofrecemos misas solo por difuntos pero no por los vivos?
  • ¿Nos acercamos y suplicamos a Dios en las enfermedades, pero no en los momentos de alegría?

4.  Conclusión personal: 
No puede existir conciencia religiosa sin una fe en la trascendencia de la existencia humana. ¿De qué nos servirá la existencia de Dios si nos hubiera arrojado en el mundo para prescindir después de nosotros? Para el creyente de cualquier religión, el hombre viene de Dios. Y la misma fe que enseña el origen divino del hombre afirma su retorno a Dios.


5. Conclusión comunitaria:
Creemos en la resurrección, la esperamos, pero no podemos demostrarla ni imaginarla. Sin embargo, nosotros podemos, ahora, vivir la vida de Dios; una vida que se construye paso a paso, día a día: en nuestro modo de amar y de luchar por la equidad y la justicia

martes, 26 de octubre de 2010

3° MINI CONCIERTO DE ALABANZA, ADORACIÓN Y EVANGELIZACIÓN POR LOS NIÑOS
















Este 31 de Octubre a las 4:00 pm en el parque frente a la parroquia Niño Jesús, tendremos el gusto de realizar nuestro tercer mini concierto de música Católica de alabanza, adoración y evangelización por un mundo
mejor para nuestros niños.  Organizada por nuestra Pastoral Universitaria y Profesional Jóvenes para Cristo.

¡Los esperamos¡

Domingo 31 de Octubre de 2010 31º. Domingo del Tiempo Ordinario

Sab 11,22-12,2
Te compadeces, Señor, de todos, porque amas a
todos los seres

Salmo 144(1-14)
Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.

2Tes 1,11-2,27
Que Cristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él

Evangelio según San Lucas 19, 1-10

Punto central del evangelio: El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido

2.  Resumen para reflexionar
Zaqueo, cuya vida está corroída por el dinero, está insatisfecho. Y tiene que superar varios obstáculos. La gente le estorba pero él no teme parecer que hace el ridículo. A toda costa quiere ver a Jesús, sin que le preocupe su dignidad de jefe de la tesorería. Se sube al árbol, ante las miradas de los que le conocen.

3. Interrogantes para reflexionar
  • ¿Con que frecuencia invitamos a Jesús a la intimidad de nuestra casa?
  • ¿Estamos dispuestos a afrontar la burla de los demás por seguir a Cristo?
  • ¿Resarcimos el daño causado por nuestras malas acciones u omisiones?

4.  Conclusión personal:
Esta página del Evangelio muestra la pobreza del pecador, cooperación libre por el deseo de salir de ella, la iniciativa divina, la comida de Jesús con los pecadores, la alegría del perdón, el corazón nuevo y transformado.

5. Conclusión comunitaria:
La presencia de Dios en nuestra vida y en nuestra casa, nos invita a compartir alegremente nuestra felicidad y nuestros bienes, y a tomar en serio nuestro compromiso diario, que no está en cruzarse de brazos, sino en hacer todavía más bello este mundo.

Para los momentos de formación Meditar los números 188, 303, 359 del catecismo de la Iglesia Católica

188. ¿Cuál es la vocación de los fieles laicos?
Los fieles laicos tienen como vocación propia la de buscar el Reino de Dios, iluminando y ordenando las realidades temporales según Dios. Responden así a la llamada a la santidad y al apostolado, que se dirige a todos los bautizados.

303. ¿Cuáles son los actos propios del penitente?
Los actos propios del penitente son los siguientes: un diligente examen de conciencia; la contrición (o arrepentimiento), que es perfecta cuando está motivada por el amor a Dios, imperfecta cuando se funda en otros motivos, e incluye el propósito de no volver a pecar; la confesión, que consiste en la acusación de los pecados hecha delante del sacerdote; la satisfacción, es decir, el cumplimiento de ciertos actos de penitencia, que el propio confesor impone al penitente para reparar el daño causado por el pecado.


359. ¿Cómo alcanza el hombre la bienaventuranza?

El hombre alcanza la bienaventuranza en virtud de la gracia de Cristo, que lo hace partícipe de la vida divina. En el Evangelio Cristo señala a los suyos el camino que lleva a la felicidad sin fin: las Bienaventuranzas. La gracia de Cristo obra en todo hombre que, siguiendo la recta conciencia, busca y ama la verdad y el bien, y evita el mal.

jueves, 21 de octubre de 2010

NACE EL CONSEJO PONTIFICIO PARA LA PROMOCIÓN DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN



El 12 de octubre, comenzó sus labores el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, un nuevo dicasterio que tiene el fin de “reflexionar” y “encontrar formas adecuadas” para anunciar el Evangelio “a tantos bautizados que no comprenden más el sentido de pertenencia a la comunidad cristiana”, dijo su presidente, MONSEÑOR RINO FISICHELLA.
El prelado presentó en rueda de prensa en la Santa Sede, el Motu Proprio Ubicumque et semper, del Papa Benedicto XVI con el cual se instituye oficialmente este nuevo órgano de la Curia Romana.
Benedicto XVI había anunciado ya su creación durante su homilía en las vísperas celebradas el pasado 28 de junio en la basílica San Pablo Extramuros de Roma, en ocasión de la celebración de la fiesta de San Pedro y San Pablo.
El Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización pretende hacer frente al “subjetivismo de nuestros tiempos” que se encierra “en un individualismo privado de responsabilidades públicas y sociales”.
Por ello buscará encontrar las formas en las que el progreso de la ciencia de la comunicación ha realizado, para hacer que se conviertan en instrumentos positivos al servicio de la nueva evangelización, entendiendo que estos “tienen el timón de la cultura y de la mentalidad en el contexto actual”.

Domingo 24 de Octubre de 2010


Eclo 35,12-14.16-18
Los gritos del pobre atraviesan las nubes

Salmo 33(2-23)
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha.

2Tim 4,6-8.16-18
Ahora me aguarda la corona merecida

Evangelio según San Lucas 18,9-14


Punto central del evangelio: El publicano bajó a su casa justificado, y el fariseo no.

2. Resumen para reflexionar
El fariseo es un hombre contento de sí mismo. Se apoya en cierto número de prácticas cuidadosamente observadas, y con ellas está seguro de su valía y de su salvación. Mientras el publicano representa a los tibios a los no practicantes, los que no van a misa, ni comulgan, ni se confiesan jamás. Sin embargo, puede suceder dos cosas: El publicano puede estar pensando: yo no soy peor, ni mucho menos, que todos esos cristianos que se ponen en evidencia (que van a misa, que rezan). Pero al pensar así, está contento de sí, también el da gracias por no ser como los demás. Dice que es el último pero es para considerarse como el primero. O también puede estar teniendo la experiencia de un encuentro con el Señor y reconocer su miseria. Esta última es la que nos quiere resaltar Jesús en su evangelio de hoy.

Interrogantes para reflexionar

  • ¿Estoy como el fariseo contento de sí mismo y seguro que por mis prácticas cristianas soy un verdadero discípulo de Cristo, cuando mi vida carece de misericordia y caridad?
  • ¿Soy como el publicano tibio que ocasionalmente se arrepiente, pero su vida va en sentido contrario al evangelio?
  • ¿O soy el verdadero discípulo que tiene disciplina, que está en un combate espiritual permanente y cuando cae se levanta rápidamente y continúa su camino de la mano de Jesús?

Conclusión personal

Cristo ha querido una religión en espíritu y en verdad con un mandamiento: amar. No basta con orar, es necesario que nuestra oración brote de nuestra fe y sobre todo del amor a Dios y a nuestros semejantes.

Conclusión comunitaria

El verdadero discípulo no es como el fariseo ni como el publicano, es aquel que reconoce la necesidad de Cristo sin considerarse como algo especial con respecto al prójimo. Es aquel que ofrece los dones que ha recibido para el servicio de los demás. La religión que quiere Cristo no son ritos vacíos, el quiere que seamos ofrendas vivas.
 

martes, 12 de octubre de 2010

AMIGOS P.U.P


Amigo tu, amigo yo
Perdóname si te he fallado,
Lo sé muy bien lo sabes tu,
Quiero estar y compartir,
Siempre estaré cerca a tu lado,
momentos buenos y los malos,
Quiero reir, tal vez llorar,
Amigos que...nunca olvidamos

http://www.youtube.com/watch?v=cReqI7t644c&feature=related

Domingo 17 de Octubre de 2010 29º. Domingo del Tiempo Ordinario

Ex 17,8-13
Teniendo Moisés las manos en alto, vencía Israel

Salmo 120(1-8)
El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la
tierra.

2Tim 3,14-4,2
Proclama la Palabra a tiempo y a destiempo

Evangelio Según San Lucas 18, 1-8


Punto central del evangelio: Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a Él día y noche, y les hace esperar? Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?

Resumen para reflexionar

Jesús propuso esta parábola para invitar a sus discípulos a no desanimarse en su intento de implantar el reinado de Dios en el mundo. Para ello deberían ser constantes en la oración, como la viuda lo fue en pedir justicia hasta ser oída por aquél juez que hacía oídos sordos a su súplica. Su constancia llevó al juez a hacer justicia a la viuda, liberándose de este modo de ser importunado por ella.

Interrogantes para reflexionar

  • Como la viuda del Evangelio, ¿soy una persona perseverante, convencida, que sabe lo que debe querer y en ello se realiza?
  • Si la viuda representa a las personas sencillas e indefensas. ¿Cómo se podría leer la parábola en este sentido, en un tiempo como el que vivimos?

Conclusión personal: 

El cristiano, consciente de la compañía de Dios en su camino hacia la justicia y la fraternidad, no debe desfallecer, sino insistir en la oración, pidiendo fuerza para perseverar hasta implantar su reinado en un mundo donde dominan otros señores. Sólo la oración lo mantendrá en esperanza.

Conclusión comunitaria:

No andamos dejados de la mano de Dios. Por la oración sabemos que Dios está con nosotros. Y esto nos debe bastar para seguir insistiendo sin desfallecer. Lo importante es la constancia, la tenacidad

viernes, 8 de octubre de 2010

:::::::::::::GLORIA::::::::::::

video

10 DE OCTUBRE


2Re 5,14-17
Volvió Naamán al profeta y alabó al Señor

Salmo 97(1-4)
El Señor revela a las naciones su salvación.

2Tim 2,8-13
Si perseveramos, reinaremos con Cristo

Evangelio Según San Lucas 17,11-19

Reflexión


Jesús, al ver a los diez leprosos, los envía a presentarse a los sacerdotes, cuya función, entre otras, era en principio la de diagnosticar ciertas enfermedades, que, por ser contagiosas, exigían que el enfermo se retirara por un tiempo de la vida pública. Una vez curado, debía presentarse al sacerdote para que le diera una especie de certificado de curación que le permitiese reinsertarse en la sociedad. Pero el relato evangélico no termina con la curación de los diez leprosos, pues anota que uno de ellos, precisamente un samaritano, se volvió a Jesús para darle las gracias.

  
  • ¿Tengo personas, en el círculo en que me muevo, a las que he marcado para mí con una señal de segregación o marginación?
  • ¿Quiénes son las personas más pobres y marginadas (los actuales "leprosos") del entorno en que vivimos?
  • ¿Cuál es nuestra proyección concreta hacia esos desvalidos?

  Conclusión personal

Estar a los pies de Jesús es la postura del discípulo que aprende del maestro. Los otros nueve, que eran judíos, demostraron con su comportamiento el olvido de Dios que tenían y la falta de educación, que impide ser agradecidos. Sólo un samaritano, el oficialmente heterodoxo, el hereje, el excomulgado, el despreciado, el marginado, volvió a dar gracias. Sólo éste pasó a formar parte de la comunidad de seguidores de Jesús; los otros quedaron descalificados.

  Conclusión comunitaria

Tal vez, los cristianos, estemos demasiado convencidos de que sólo los de dentro, los de la comunidad, los de la parroquia o iglesia somos los que adoptamos los mejores comportamientos. Con frecuencia hay gente mucho mejor fuera de nuestras iglesias.  En el evangelio de hoy es precisamente uno venido de fuera, despreciado por los de dentro, el único que sabe reconocer el don recibido de Dios, dando una lección magistral a quienes, a pesar de haber sido curados, no supieron que la verdadera curación comienza con la salud del cuerpo, pero culmina en el seguimiento de Jesús que da vida a quien se acerca a él.

martes, 28 de septiembre de 2010

OCTUBRE 3 DE 2010

VE A LA HORMIGA, OH PEREZOSO, MIRA SUS CAMINOS, Y SÉ SABIO.


La hormiga es usada por los escritores sagrados y seculares como ejemplo de laboriosidad y previsión. Trabaja arduamente en el verano para sobrevivir en los tiempos difíciles del invierno.
El sabio Salomón nos invita a observar la vida de estos pequeños insectos como un ejemplo de persistencia, coraje y diligencia. Observar es, tal vez, una de las grandes virtudes de la sabiduría. Pasamos por la vida como locos, corriendo agitados, sin tiempo para observar la salida del sol, el resplandor de la luna, o hasta el simple gesto del perro que mueve la cola cuando regresamos a casa. Esa falta de observación, hace de nosotros personas insensibles, vacías. Meros robots, que realizan un trabajo eficiente, pero que no disfrutan de la vida.
De la hormiga aprendemos que la vida es lucha, y que para salir victoriosos se necesita laboriosidad, orden y previsión.
Las hormigas no esperan a que haya “grandes proyectos” para comenzar el día trabajando. Comienzan con lo que tienen a mano. Cumplen día a día con su deber, no se detienen, simplemente avanzan. Son muchas, y la suma de muchos pequeños trabajos resulta en un proyecto fabuloso, porque si observamos con una lupa el nido de las hormigas, veremos una obra extraordinaria de ingeniería que los seres humanos difícilmente lograrían realizar.
Pero, hay más. Las hormigas trabajan como un ejército. Hay orden y disciplina. No hay grandes realizaciones sin orden. Al perezoso no le gusta trabajar ni observar el orden. El resultado es hambre, miseria y fracaso.
De todas las lecciones que la hormiga nos enseña, la que más me impresiona es la previsión. La hormiga no consume todo lo que encuentra. Guarda, ahorra, almacena. Y al hacer eso, ni pasa hambre, ni desatiende las necesidades de la familia. Eso sería avaricia. Instintivamente, sabe que el invierno vendrá y que no habrá condiciones favorables para trabajar; por tanto, hace provisión y cuando las inclemencias del frío llegan, mientras otros animales pasan hambre, la hormiga está alimentada y protegida en su hormiguero.
¿Qué puedes aprender de la hormiga?
¿Cuánto falta para el invierno de tu vida?

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Domingo 5 de Septiembre de 2010


23º. Domingo del Tiempo Ordinario

Sab 9,13-18:                      
¿Quién comprende lo que Dios quiere?

Salmo 89 (3-17):                                
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en
generación.

Film 9-10.12-17:                                
Recíbelo, no como esclavo, sino como hermano
querido

1. Evangelio según San Lucas 14, 25-33
Caminaba con él mucha gente, y volviéndose les dijo: «Si alguno viene donde mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío. El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío. «Porque ¿quién de vosotros, que quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, y ver si tiene para acabarla? No sea que, habiendo puesto los cimientos y no pudiendo terminar, todos los que lo vean se pongan a burlarse de él, diciendo: “Este comenzó a edificar y no pudo terminar.” O ¿qué rey, que sale a enfrentarse contra otro rey, no se sienta antes y delibera si con 10.000 puede salir al paso del que viene contra él con 20.000? Y si no, cuando está todavía lejos, envía una embajada para pedir condiciones de paz. Pues, de igual manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.
Punto central del evangelio: El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.

2.  Resumen para reflexionar
Jesucristo nos invita a ser inteligentes: hay que planificar bien la vida para no caer en la vulgaridad de quedarnos a medio camino de la meta ideal. Y si los obstáculos, aunque sea la misma familia, nos impiden alcanzarla, es necesario dejarlos a un lado.
3. Interrogantes para reflexionar
  • ¿Qué es necesario para ser discípulo de Jesús?
  • ¿Basta con seguir tras Él?
  • ¿Qué significa seguir a Jesús?
  • ¿A qué renuncio actualmente en virtud de mi seguimiento de Cristo?

4. Conclusión personal: 
Ser discípulo de Jesús exige una preparación intensa, como la de aquellos que van a comenzar una casa o comenzar una guerra. Para seguir a Cristo, se debe preguntar: ¿Cuánto me falta para no poseer nada?. Para seguir a Cristo la única exigencia es la renuncia y la entrega total al servicio.

5. Conclusión comunitaria:
Tal vez el ideal de construir el mejor mundo posible no podamos alcanzarlo, como Cristo y San Pablo no pudieron acabar con la esclavitud de su época, pero es importante que la levadura de los grandes ideales humanistas, subyacentes al cristianismo, sean fermento de cambio en un mundo donde la opresión y el abuso del prójimo están en la base de nuestros mezquinos pensamientos.